Niños en Ucrania que siguen estudiando en medio de la guerra
Kateryna, de 12 años, no puede ver la guerra, pero la escucha todos los días. Es ciega y hace sus tareas mientras suenan las sirenas que anuncian ataques aéreos.
Slava, de 13 años, extraña profundamente a sus abuelos, que quedaron atrapados en un territorio ocupado.
Timur, de apenas 10 años, nunca volverá a abrazar a su papá. Murió luchando en el frente.
Mientras la guerra continúa, ellos siguen haciendo todo lo posible por estudiar. Con tu ayuda, pueden seguir adelante y construir un futuro lleno de esperanza.
La guerra en Ucrania sigue robando la infancia
La invasión a gran escala de Rusia ya lleva cuatro años y cinco meses. Para un niño como Timur, la paz es apenas un recuerdo lejano.
Desde que comenzó la guerra, más de 4.000 escuelas en Ucrania han sido dañadas o destruidas. Miles de chicos estudian entre alarmas, refugios antiaéreos, cortes de electricidad y la incertidumbre de no saber qué ocurrirá mañana.
Timur, Slava y Kateryna son solo tres de los innumerables niños cuya infancia cambió para siempre.
Estas son sus propias historias.
de pasar, Nada la hace recular Ni las fantasmas lo espantan; Y dende que todos cantan Yo también quiero cantar.
Timur, 10 años
Lo más difícil fue perder a mi papá
Por la guerra tuve que dejar mi casa. Nos mudamos muchas veces, cambié de escuela cuatro veces y hasta tuve que repetir un año. Pero lo más difícil fue perder a mi papá. Era soldado y murió hace dos años.
Cuando suena la alarma aérea pienso en él. Entonces las clases se trasladan al refugio antiaéreo. Allí hay mucho ruido y no me gusta estudiar así.
Me gusta la escuela, pero me encantaría tener una mochila nueva. Creo que eso también haría muy feliz a mi mamá.
Slava, 13 años
Cuando suena la alarma tengo que desconectarme
Al principio, cuando escapamos de nuestra casa en Jersón, todo fue muy difícil. La guerra me separó de mis abuelos.
Ellos viven en un territorio ocupado por Rusia y es imposible visitarlos. Es como si estuvieran en otro planeta. Los extraño muchísimo.
Ahora estudio de manera virtual, pero cuando suenan las alarmas tengo que desconectarme. Y durante el invierno, con tantos cortes de luz, era prácticamente imposible seguir las clases.
Kateryna, 12 años
La escuela significa mucho para mí
La guerra cambió nuestra vida tranquila. Todos los días vivimos bajo la amenaza de ataques con misiles, pero nuestra escuela sigue abierta.
Cuando suenan las sirenas seguimos estudiando desde el refugio antiaéreo. Estoy en sexto grado y la escuela significa muchísimo para mí: aprender cosas nuevas, compartir con mis amigos y recibir apoyo.
Mis materias favoritas son informática e inglés. Sueño con trabajar en programación y también como masajista.
Como soy ciega, necesito una computadora portátil, auriculares y una grabadora de voz para poder estudiar. Sería un gran regalo para mí.
Hay muchos más niños esperando una oportunidad
Ellos no están solos.
También están:
- Iryna, de 8 años, que tuvo que huir de la aldea ocupada de Zorya.
- Zlata, de 10 años, cuya escuela en Jersón fue destruida por un misil ruso.
- Artem, de 10 años, cuya casa en la aldea de Posad-Pokrovske fue completamente destruida por el fuego.
- Kira y María, que también tuvieron que abandonar sus hogares y desplazarse dentro de Ucrania.
Y detrás de cada uno de ellos hay miles de historias similares que aún no fueron contadas.
Tu ayuda puede cambiar una vida!
La educación les da esperanza, estabilidad y la posibilidad de soñar con un futuro diferente, incluso en medio de la guerra.
Con tu donación podemos brindar útiles escolares, mochilas, materiales educativos, apoyo para que los chicos continúen estudiando y la esperanza de que no están solos.
Doná hoy y ayudá a que más niños de Ucrania puedan seguir aprendiendo, soñando y creyendo en un futuro mejor.
Hacé tu donación ahora.
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